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Els Lledoners dispone de una acogedora terraza que rodea la fachada principal, con plantas y mobiliario de jardín. También puedes gozar de un gran balcón, en la planta superior, con vistas preciosas sobre el jardín y los campos de cultivo.
La casa está rodeada de jardines con césped y flores, centenares de olivos en la parte posterior y grandes almeces que dan nombre a la casa y sombra en verano.
Cantidad de rosas y plantas aromáticas perfuman el jardín. Al lado de la casa hay un bonito porche, justo delante del Castillo. El foso del Castillo, lleno de peces de colores y nenúfares, realza la fastuosidad del conjunto.
Merece la pena pasear por los alrededores de la casa y relajarse con la contemplación del paisaje.
Vistas panorámicas del santuario de la Mare de Déu del Mont y del Canigó.
El Castillo:
El pequeño Castillo de Biure de Queixàs, hoy en día deshabitado y en fase de rehabilitación de los interiores, se comenzó a construir en el siglo XI y según indican los archivos se fue modificando durante el transcurso de los siglos. Fue la casa del senyor feudal en sus orígenes, para pasar a convertirse en un monasterio Carmelita del año 1730 al 1844. Perdió su torre de defensa durante “la guerra de los franceses” en la época de Napoleón y tal y como quedó, se conserva actualmente.
Parte del Castillo está rodeado por un foso, lleno de peces de colores y en el cual entra contínuamente agua de la fuente.
Un bonito porche une el castillo con la casa dels Lledoners, antiguas cuadras y graneros del Castillo de Biure de Queixàs.
- Castillo del siglo XIV.
- Jardín de estilo mediterráneo.
- Jazmín, madreselva, lavanda, romero y rosas.
- Vistas panorámicas del Canigó y
la Mare
de Déu del Mont.
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